Jose y Mª Jose

Mª Jose y Jose

Mª Jose y Jose

Joseín creció haciendo embalses en la güera y metiendo goles con un balón. Tanto fútbol le llevó por el lado deportivo de la vida -que, en su caso, no ha sido incompatible con el lado salvaje-. A Mª Jose se la encontró corriendo un día y así fueron afianzando su relación, cada uno con su dorsal, corriendo como los micromachines.  Sus virtudes deportivas se ponían a prueba todos los veranos, en los que año tras año una combinación de driblings y regateos les servía para esquivar sus tareas choleras. Pero los años no pasan en balde y Joseín ya no consigue zafarse tan fácilmente de sus compañeros. Como se ve en la foto, cada día está mejor amarrado.