Rosa y Feli

Rosa y Feli

Rosa y Feli

Rosika siempre fue la cholera más pecosa y una de las visitantes más asiduas de Samir de los Caños. Desde que se ha hecho cargo de las cuentas de la peña no hay quien le tosa: poderoso caballero don dinero. Para caballero, Feli, un bohemio reconvertido que se ha empeñado en amortizar sus cuotas a base de una lluvia de cubatas que caen en su garganta todas las noches. Su caso está siendo estudiado por científicos de la Universidad de Stanford, pues a partir de la cuarta copa Feli suele desarrollar un extraño síndrome que le obliga a tomar posesión del equipo de sonido hasta inutilizarlo.