¡Ya están aquí!

Como dice la canción de Rubén Blades: “La vida te da sorpresas, sorpresas te da la vida”. No hace falta escuchar Pedro Navaja para saber que esto es verdad. En ocasiones, las sorpresas son la salsa de la vida: una visita inesperada, un encuentro afortunado, un hallazgo fortuito, una recompensa imprevista. En muchas ocasiones, la vida nos sorprende y mejora nuestros planes. Pero no siempre es así.

Desde marzo de 2020, hemos vivido una sucesión de malas noticias protagonizadas por un virus que nos ha recordado la fragilidad de la vida humana. Más de dos años sin encuentros, sin abrazos, sin fiestas. Y han pasado muchas más cosas, algunas aún muy recientes: deterioro de los servicios sanitarios, una inflación galopante, incendios terribles a un paso del pueblo y batallas brutales a las puertas de Europa.

En situaciones tan difíciles, el humor es lo último que se pierde, por eso más de una vez hemos escuchado aquello de “sólo falta que vengan los extraterrestres”. Pues bien, los extraterrestres ya están aquí: todos somos un poco extraterrestres cuando participamos en el desfile de peñas, cuando nos reunimos con la familia, cuando bailamos en la plaza. Somos del planeta del amor y la alegría, un lugar cada vez más desconocido y, en ocasiones, muy lejano. Hemos venido a celebrar estos días con los que más queremos, desde todos los confines de la galaxia.